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viernes, 19 de marzo de 2010

Oreja a la plancha



Felicidades a todos los papás!
Hoy, en honor a mi padre, he preparado una oreja a la plancha, que le gustan mucho. Es un plato muy pero es de esos que no se pueden tomar todos los días.
Los ingredientes que necesitaremos son:
  • 500 g de oreja de cerdo cocida y adobada (la suelen vender así en paquetes)
  • 4 dientes de ajo
  • 1 cucharada de aceite
  • Perejil
Echamos el aceite en una sartén antiadherente con el aceite. Cuando este caliente añadimos la oreja. La dejamos dorar a fuego medio. No olvidéis tapar la sartén porque salta muchisimo.

Mientras picamos los 4 dientes de ajo muy pequeños.


Cuando haya empezado a ponerse blanda y gelatinosa la oreja añadimos el ajo y el perejil. Lo movemos bien para que no se queme y bajamos un poco el fuego.
No hemos echado el ajo antes para que no se queme.
Cuando la oreja y el ajo estén dorados lo servimos.


Hay que comerlo caliente y si lo acompañamos con una salsa brava, mejor que mejor.
Os aseguro que no sobrará nada.

Un saludo, y Felicidades a todos los Josés!

sábado, 7 de noviembre de 2009

Croquetas de cocido



Hoy subo una nueva receta después de unos cuantos días sin tocar el blog. Son unas croquetas de cocido que hice hace unos días. Los ingredientes necesarios son:
  • 250 g de pollo y carne de ternera desmenuzados del cocido (Remojados en caldo de cocido)
  • 4 cucharadas bien colmadas de harina
  • 4 cucharadas de margarina
  • 4 cucharadas de aceite
  • 800 ml de leche
  • 1/2 cucharadita de nuez moscada
  • 3 huevos
  • Pan rallado
  • 1 vaso de caldo de cocido

Primero, al partir la carne la dejamos en remojo con el caldo del cocido para que no se quede dura y coja más sabor. Además luego añadiremos este caldo a la masa de las croquetas.



Comenzaremos echando la margarina y el aceite en una cacerola, y cuando se haya derretido la margarina, añadimos la harina y dejamos que se dore a fuego medio. Tiene que coger color, tenéis que ir moviendo mientras se dora. Tardará unos 10 minutos. A continuación añadimos la leche, y removemos sin parar durante un tiempo.


Esta es la parte más importante . Hay que remover con una barilla con constancia para que nos salgan grumos. En el caso de que nos salieran grumos, basta con pasarle la batidora, hasta que creamos que ya no hay más.

Luego vertemos la masa en una sartén grande de fondo ancho y añadimos las carnes con el caldo, la nuez moscada y sal al gusto. Lo dejamos cocer removiendo cada muy poco tiempo (es mejor que casi no dejéis de mover) para que no se nos pegue. Cuando la masa tenga la consistencia apropiada la retiramos en un recipiente y la tapamos con un papel de film para que no se quede dura. La masa estará hecho cuando al moverla con la cuchara de madera se despegue de los bordes y se venga todo hacia el lado donde a movemos. Pero tiene que estar espesa pero algo líquida a la vez.


La dejamos templar, y cuando esté templada la metemos en el frigorífico y la dejamos enfriar unas horas.

Para dar forma a las croquetas nos valdremos de dos cucharas. Cogeremos un pedazo de masa del tamaño de la cuchara, lo despegaremos con la otra cuchara y lo pasaremos por pan rallado y las daremos una forma más redondeada con las manos.

A continuación, una vez pasadas por el pan rallado las pasaremos por el huevo batido.

Y por último, las volvemos a pasar por pan rallado.


Las croquetas sin freír se pueden congelar y duran bastante tiempo. Pero la textura del rebozado está mucho más crujiente si las freímos sin congelar antes. Si las preparamos con unas horas de antelación las podemos conservar hasta entonces en el frigorífico.

Por último, las freímos en una sartén con abundante aceite muy caliente. Cuando las metemos en el aceite bajamos un poco el fuego, para que no se quemen, y las hacemos hasta que estén doradas. Y para acabar, las ponemos en un papel absorbente para quitar el exceso de aceite.


Espero que os haya gustado la receta. Es algo trabajosa pero merece la pena porque luego tienes comida para muchos días.

Que aproveche, y a comerlas calientes!

jueves, 15 de octubre de 2009

Cojonudos y cojonudas


Hoy os explico como hacer estaos pinchos típicos de Burgos: las cojonudas (los de chorizo) y los cojonudos (los de morcilla). Son muy sencillos pero son un bocado delicioso. Aunque, eso sí, de los que uno no se puede permitir muy a menudo.
Los ingredientes necesarios son:
  • Morcilla de arroz
  • Chorizo
  • 1 barra de pan
  • Huevos de codorniz
  • Aceite
Comenzaremos por partir el pan. Lo partimos en rebanadas no muy finas, como de un dedo y medio de ancho. La cantidas depende de las personas que vayamos a ser y de cuándo lo vamos a comer. Yo creo que pondría dos por persona (un cojonudo y una cojonuda). Una vez partido el pan lo metemos en el horno a tostar hasta que esta dorado. También lo podemos hacer en la tostadora, aunque nos llevará más tiempo si vamos a tostar muchas rebanadas.
Cuando este tostado, apagamos el horno y los reservamos.


Mientras se tuesta el pan partimos el chorizo (en láminas como con medio dedo de grosor) y la morcilla (de un dedo de grosor). Sobre las cantidades, lo mismo que os dije antes. Uno o dos trozos de chorizo (al gusto) y un trozo de morcilla por tapa.
Luego los freimos en una sartén con abundante aceite, dandoles la vuelta cuando pasen unos 4 minutos, hasta que estén dorados. Después, los ponemos en un papel absorbente para quitarles un poco del aceite.


A continucación, hay que freir los huevos de codorniz. Freiremos uno por pincho. Hay que tener mucho cuidado cuando los abramos. Yo lo hago con la ayuda de un cuchillo, que utilizo para romper la cáscara, y así es más fácil abrirlo. Si intentamos cascaslo como haríamos con un huevo de gallina se nos podría romper.
Freimos los huevos en abundante aceite caliente y ponemos un huevo encima de cada rebanada de pan tostado. Por último, colocamos encima el chorizo (uno o dos trozos, depende del tamaño del pan) y la morcilla, y ya está listo para comer. Es mejor que lo comais pronto para que no se enfríe. Si no lo vais a comer en el acto, podeis meterlos en el horno apagado, ya que con el calor residual se mantendrán calientes durante un tiempo.


Espero que os gusten estas tapas. Yo las conocí en Burgos, en uno de los bares del centro de la ciudad y , la verdad, es que hacen honor a su nombre.

Un saludo!

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